Hoy en día sabemos lo importante que es reciclar y dar una segunda vida a las cosas que usamos. ¿Por qué producir cosas nuevas cuando podemos aprovechar las que tenemos con tan solo unos arreglos? Los lofts de Nueva York fueron un gran ejemplo de cómo revivir un edificio al darle un segundo uso. Pero, ¿Es factible hacerlo aquí?

A nuestro alrededor surgen cada vez más ejemplos de rehabilitación de edificios, como es el caso de nuestro Fósil, en la calle Espartero, donde reforzando una vieja estructura, se le ha dado entidad al edificio. Rehabilitaciones a su vez enfocadas a la mejora de instalaciones, obteniendo viviendas más eficientes y con un menor consumo de energía.
Podemos considerar los lofts de Nueva York pioneros en actuaciones de rehabilitación y reforma, aprovechando antiguos edificios industriales que habían quedado abandonados. Paradójicamente, se convirtieron en unos de los tipos de vivienda más cotizados en la gran ciudad y pronto se extenderían por todo el mundo.

“Paradójicamente, se convirtieron en unos de los tipos de vivienda más cotizados en la gran ciudad y pronto se extenderían por todo el mundo.”

Surgieron en los años setenta, durante la desindustrialización, inicialmente en el Soho y Tribeca, las zonas más afectadas.
Algunos artistas de Nueva York, vieron en esto una oportunidad, necesitaban grandes espacios para crear, y pensaron que podían reformar los espacios fabriles abandonados en viviendas-estudio.
Lo más característico de este tipo de viviendas, a parte de su pasado industrial, es la amplitud de sus espacios. En origen, estos espacios habían sido proyectados para usos fabriles dando lugar a grandes luces y techos, y amplios ventanales que facilitaban el trabajo. Estos aspectos se convertirían en la característica más llamativa para los artistas en busca de talleres
donde instalarse, y más tarde para la gente adinerada que buscaba estar a la última.

“Lo más característicos de este tipo de viviendas, a parte de su pasado industrial, es la amplitud de sus espacios”

A través del cine las imágenes de esos lujosos lofts han llegado a nuestra casa. Gracias películas americanas como Apuntes al natural de Martín Scorsese o Ghost de Jerry Zucker, que representan esta idea inicial de talleres habitados por artistas. También otras películas más contemporáneas que muestran su uso como viviendas de lujo, como en Día de lluvia en Nueva York de Woody Allen.

Ahora nos planteamos si este concepto de vivienda podría llegar a instalarse entre nosotros. Indudablemente la crisis cambió tanto aspectos sociales como arquitectónicos. Encontramos actualmente una mayor dificultad de la población para encontrar vivienda, mientras que el número de locales e industrias vacías ha aumentado. Esto nos lleva a plantearnos la posibilidad de reformar y habitar estos espacios, y abrir paso a un nuevo modelo de vivienda.

Un nuevo modelo que, además, favorece un ahorro que no solo repercute en el cliente final, sino en el planeta y en la calidad medioambiental de nuestro entorno más cercano. Frente a la construcción de un edificio de planta nueva, con la rehabilitación reducimos exponencialmente los recursos económicos y medioambientales.

En el caso particular de Zaragoza, existen numerosos locales comerciales en desuso, así como polígonos industriales, como el de Cogullada, donde actualmente encontramos un gran numero de naves industriales vacías. Quizá estos espacios, en nuestra ciudad, podrían ser una buena oportunidad para dar paso a estos modelos habitacionales alternativos. Al fin y al cabo, los lofts newyorkinos nacieron de antiguos talleres e industrias de características similares.

“Quizá estos espacios, en nuestra ciudad, podrían ser una buena oportunidad para dar paso a estos modelos habitacionales alternativos.”

Este nuevo modelo, que da un nuevo uso a estos espacios y recicla las ideas establecidas hasta ahora, también da respuesta a nuevas necesidades surgidas en la presente crisis del Covid-19. Espacios abiertos, diáfanos, polivalentes, que dan cabida a múltiples actividades y nos ofrecen una vivienda flexible.

“Espacios abiertos, diáfanos, polivalentes, que dan cabida a múltiples actividades y nos ofrecen una vivienda flexible”

Si de algo nos hemos dado cuenta durante esta crisis, es que la vivienda tal y como la conocemos debe cambiar. La importancia de espacios abiertos, que aumenten la sensación de libertad, sin tabiques, sin limites. Una relación abierta que favorezca el diálogo y la comunicación visual, así como la conexión entre quienes habitan.

Un buen ejemplo de esto es la vivienda-fábrica de Ricardo Bofill. Este arquitecto encontró en una antigua fábrica de cemento abandonada, la oportunidad de convertirla en un espacio donde conviven trabajo y vida privada.

Quizá esta idea surgida en Nueva York hace 50 años nos da las claves hoy para reinventar el concepto de vivienda, y adaptarla a una rutina cada vez más enfocada al teletrabajo a través de un modelo sostenible y ecológico.
La reforma de espacios en desuso nos puede dar la oportunidad de vivir en un espacio polivalente que se adapte a la vida contemporánea actual.

Documentación gráfica:

  • https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-211397/the-factory-ricardo-bofill
  • https://www.revistadeck.com/deco-tendencias/un-loft-de-pelicula-en-nueva-york/
  • https://www.elledecor.com/es/casas/a22001627/fabrica-convertida-loft-shoreditch-londres/
  • https://cinecran.wordpress.com/2016/06/20/les-peintres-du-cinema/
  • https://www.forumcinemas.ee/eng/event/301921/title/a_rainy_day_in_new_york/
  • https://www.elledecor.com/es/arquitectura/a20880017/definicion-historia-loft/

Escrito por Teresa Hernández y Laura Cabeza, publicado por Cronotopos.