Interiorismo en Zaragoza

Dando un paseo por el casco histórico de Zaragoza, es fácil acabar en la principal zona de Tapeo de Zaragoza, el Tubo. Denominado así por sus calles estrechas, este lugar esconde una historia interesante y magníficos bares y restaurantes.

Su emplazamiento y morfología lo han convertido en lo que es hoy en día. Sin embargo, a lo largo de la historia el Tubo también ha estado en peligro por estas dos características. Durante más de cien años se ha sopesado la posibilidad de prolongar el Paseo de Independencia, importante calle de la ciudad, hasta la Plaza del Pilar. Diversas propuestas fueron surgiendo y la demolición de la zona donde se encuentra el Tubo se iba barajando. Han pasado los años y sigue intacto, pero en su día esta situación de incertidumbre le afectó negativamente.

En 1978 el centro histórico de Zaragoza se reconoció como Conjunto Histórico, pero ello no frenó la degradación de la zona. El Tubo, que cada vez se veía más pequeño y sombrío, perdida su identidad. Para intentar darle vida los propietarios de los bares propusieron pavimentar las calles y reconstruir la Puerta Cinegia, destruida en la Guerra de la Independencia. Finalmente, en 1992 en un intento de renovación de la zona se llevó a cabo dicha reconstrucción. Gracias a la iniciativa privada la zona se ha llenado de vida.

“Su emplazamiento y morfología lo han convertido en lo que es hoy en día. Sin embargo, a lo largo de la historia el Tubo también ha estado en peligro por estas dos características.”

Interiorismo por un tubo en Zaragoza 1

Este entramado de callejuelas conforma uno de los espacios urbanos más interesantes que ofrece la ciudad, el interiorismo de sus bares y restaurantes es variado y sorprendente generando, a su vez, una idea de conjunto nostálgico y acogedor. Los locales prosaicos que quedaban abandonados en una época han sido transmutados mediante su diseño de interiores a un estado a la vez mágico y actual.

El diseño de interiores de un restaurante no es solo contenido, también forma. Sentir una experiencia gastronómica plena tiene que ver además con la decoración del lugar, el interiorismo que este aporta para acompañar los platos. Diversos lugares del Tubo se acercan desde una perspectiva contemporánea sin olvidar su historia.

Uno de los muchos diseños de interiores interesantes que se pueden encontrar es el Meli del Tubo. El antiguo lugar tenía espacios cerrados y con poca luz, actualmente como se puede ver en las imágenes es amplio y llama a entrar. Con colores claros y cálidos tiene un toque acogedor y contemporáneo. Simboliza los conceptos de permanencia y lugar. Las sillas y taburetes de terciopelo verde contrastan con el interior que deja ver la pared cerámica cubierta de blanco. Materiales dorados adornan algunas sillas, mesas y lámparas. Incluso las instalaciones del techo que quedan a la vista se han pintado de dorado. En este restaurante arquitectura, filosofía culinaria y elegancia se dan de la mano. El interiorismo expresa la personalidad del Meli.

Cantina Borago, otro restaurante de la zona, dispone de una fachada de ladrillo cara vista que recibe al visitante que al entrar encuentra una humilde recepción que funciona como anticipo experiencial para luego encontrar un gran patio. La luz es fundamental en esta sensación. Respecto a la paleta cromática del diseño de interiores del restaurante, que va del nude al gris pasando por el ámbar, genera un ambiente de expectación que permite crear el escenario perfecto para la degustación.

“Un restaurante no es solo contenido, también forma. Sentir una experiencia gastronómica plena tiene que ver además con la decoración del lugar, el interiorismo que este aporta para acompañar los platos.”

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Se puede disfrutar de distintos bares durante la noche como El Federal que presenta un interiorismo con un ambiente humilde sin ser austero y simple pero no escaso. Se consigue así un efecto de elegancia y desenfado al mismo tiempo. El espacio queda ocupado con grandes mesas de madera oscura y unos taburetes marrones de medio respaldo con una sencillez arcaica. Unas lámparas antiguas cuelgan decorando el lugar e iluminando las macetas que hay sobre las mesas. La luz no es muy intensa, tenue, crea una atmósfera familiar. Hay dibujos en las paredes y la barra tiene un acabado de baldosas triangulares de colores neutros. Es el diseño de interiores de un bar en Zaragoza que bebe de la tradición, pero respira aires nuevos.

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Tradición y modernidad se unen en Distrito México, un lugar lleno de color que responde a la integración de otras culturas gastronómicas, que atiende a la globalización. Con ese espíritu pop y aire multicultural. Alejado de la idea de un restaurante formal está más cerca de la de una taberna desenfadada y alegre. Es un local en el que prima el color blanco y los materiales de madera muy clara como las mesas o las cestas que cuelgan y funcionan como lámparas. Todos estos tonos dan luz y contrastan con rosas chillones o turquesas que te transportan hasta México.

“La iluminación está encaminada a lograr una atmósfera serena con diferentes escenas de luz, combinando la suave iluminación general con la luz decorativa puntual con luminarias.”

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También se puede comer en restaurantes o bares míticos y con mucha historia como La Casa Lac uno de los restaurantes más antiguos de Europa. El cual tiene un diseño de interiores modernista que parece trasladarte a finales del siglo XIX.

Muchos locales han aprovechado los solares vacíos para crear terrazas como en Terraza libertad 6.8, el Jardín del Plata o una de las múltiples intervenciones llamadas “esto no es un solar” de los arquitectos Patrízia Di Monte e Ignacio Grávalos. Se respira la historia del restaurante, pero también del espacio urbano, complementando así el concepto de diseño de interiores a exteriores y reformulando el modo en que el cliente conectaba con el espacio.

Estos son algunos diseños de interiores de bares y restaurantes que destacaríamos del Tubo, no solo por la creación de espacios gastronómicos experienciales, sino también por su capacidad de generar un conjunto de diseños de interiores que “sale a la calle” a influir en la escala urbana y hacer de esas calles uno de los espacios más populares para la ciudadanía de Zaragoza.

Escrito por Teresa Hernández Lorente, publicado por Cronotopos.