El aislamiento térmico es uno de los elementos de construcción más importantes, rentables y que permiten un mayor ahorro de energía en un hogar. Sin duda, es un elemento importante a tener en cuenta en nuestro proyecto de reforma ya que se encarga de mantener el hogar más fresco en verano y más cálido en invierno. Además de su solución térmica, se utiliza como solución acústica en paredes, techos y en cada parte de la envolvente de nuestra vivienda.

En función al material usado para realizar el aislante térmico, se pueden diferenciar principalmente dos tipos: aislantes minerales y aislantes sintéticos. Cada uno tiene unas características diferentes pero los factores que va a definir cómo de aislada estará nuestra vivienda son la densidad del material y el espesor que le demos.

A pesar de la gran cantidad de variedad de aislantes que existen, los más comúnmente usados son el poliestireno extruido, el poliestireno expandido y la lana de roca. La elección del material y su espesor para nuestro proyecto de reforma es una cuestión técnica para la ejecución de la obra y es competencia del arquitecto asesorarte convenientemente en esta decisión.

¿Cuánto se puede ahorrar con un buen aislamiento térmico?

Según un informe sobre uso eficiente de la energía del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), cerca de la mitad de la energía que se consume en una vivienda está destinada a la climatización (aire acondicionado en verano y calefacción en invierno).

Pues bien, hasta un 30 % de esa energía se acaba escapando por los techos mal aislados o sin ningún aislamiento en absoluto.
Para lograr un buen aislamiento térmico en un proyecto o reforma de vivienda, además de un buen aislante, es necesario contar con una serie de condiciones que te enumeramos a continuación:

1. Aislar debidamente las paredes y suelos que den al exterior.

Ya sea a la calle o a un patio interior. El espesor variará respecto al material escogido y la propia normativa española establece unos mínimos dependiendo de tu ubicación. Zaragoza pertenece a la zona climática D3, es por ello que el valor de transmitancia térmica para muros y suelos en contacto con el aire exterior no puede superar el valor de 0,41 W/m2K.

El ahorro real se podrá ver reflejado elaborando un certificado energético de la vivienda,es un documento que deberá realizarse por un técnico competente. Puedes solicitarlo en nuestro estudio de arquitectura en Zaragoza.

2. Aislamiento de ventanas

Tener unas ventanas con sistema de doble vidrio con una cámara de aire/gas en su interior y rotura de puente térmico. Este tipo de ventanas se considera el estándar en cualquier proyecto de arquitectura. Así que si tu vivienda es reciente o vas a reformarla dentro de poco, cualquier empresa dispone de ventanas con estas características.

3. Aislar las cubiertas de la vivienda

Aislar debidamente las cubiertas de la vivienda (esta condición es principalmente necesaria en viviendas unifamiliares o áticos en bloques residenciales). Como sabemos el calor tiende a subir, por lo que de nada nos sirve que tu vivienda esté protegida por los laterales (paredes y ventanas) si no invertimos en el cerramiento que mantiene el calor en el interior y evita que se escape. En este caso, el valor de la transmitancia de nuestra cubierta estando ubicada en Zaragoza no deberá sobrepasar los 0,35 W/m2K.

4. Buscar y solucionar puentes térmicos en nuestra envolvente.

Es un problema más común de lo que parece y puede estar haciéndonos gastar mucha más energía de la necesaria. Esto es algo que dependerá mucho del estado y la buena ejecución del inmueble. No es fácil identificar estos puntos por lo que es necesario la revisión de un técnico si queremos obtener un buen diagnóstico. En nuestro estudio de arquitectura de Zaragoza identificamos y solucionamos cualquier problema que pueda tener la envolvente de tu vivienda y nos encargamos del proyecto de reforma que mejor se adapte a tus necesidades.

5. Filtraciones de aire.

De qué nos sirve tener un buen aislamiento sin puentes térmicos, si el aire exterior entra a sus anchas al interior de la vivienda. Nos referimos a las filtraciones de aire entre los elementos constructivos que separan el interior y el exterior de la vivienda. Los lugares más comunes donde se producen filtraciones son los bordes de las ventanas donde se une con la pared.

En definitiva, existen muchas razones que hacen menos eficiente a nuestra vivienda y lo que está claro es que evitar estos condicionantes aporta numerosas ventajas a nuestro hogar:

Permiten reducir el consumo energético ahorrando en la factura de la luz, favorecen un entorno más agradable y confortable en el interior de nuestra vivienda manteniendo una temperatura más estable y ayudan a cuidar el planeta ya que disminuye notablemente el consumo de energía eléctrica.

Escrito por David Velilla Mínguez, publicado por Cronotopos.