Reforma de vivienda en Zaragoza, España.
“Dos veces un hogar” es un proyecto de reforma y segregación de vivienda en Zaragoza que va más allá de una simple división física. La intervención parte de una idea clara: reorganizar el espacio sin perder su identidad, dando lugar a dos nuevas viviendas a partir de una única estructura existente.
La propuesta responde a una realidad cada vez más presente en la ciudad: la necesidad de adaptar viviendas existentes a nuevas formas de habitar, optimizando su superficie y multiplicando sus posibilidades sin recurrir a nuevas construcciones.
Lejos de borrar lo anterior, el proyecto establece un diálogo con la preexistencia. La vivienda original no se entiende como una limitación, sino como una oportunidad. Pasado y presente se equilibran para crear un conjunto capaz de adaptarse a nuevas dinámicas domésticas, sin renunciar a la memoria del lugar ni a los valores espaciales que lo definen.
La intervención busca así un equilibrio entre lo que permanece y lo que se transforma, entre lo reconocible y lo nuevo, construyendo dos hogares con identidad propia pero vinculados por un mismo origen.
Superficie: 155m2
Estado: En proceso
Cronología: 2025
Localización:Zaragoza, España
Tipo de obra: Reforma de vivienda
Estas piezas no solo resuelven una cuestión funcional, sino que se convierten en el punto de partida desde el que se estructura cada una de las viviendas. Definidas mediante el color, establecen una nueva lógica doméstica clara, ordenada y fácilmente reconocible, permitiendo entender el espacio de forma intuitiva.
El color, presente especialmente en tonos verdes, no se entiende como un recurso superficial o decorativo, sino como una herramienta activa dentro del proyecto.
A través del color, las piezas centrales adquieren protagonismo y permiten ordenar, jerarquizar y dar ritmo al espacio, facilitando la lectura del conjunto. Cada ámbito se reconoce sin necesidad de recurrir a límites rígidos, favoreciendo una arquitectura más abierta, contemporánea y adaptable.
Estas decisiones introducen carácter en la vivienda y construyen una identidad propia para cada uno de los nuevos hogares, aportando coherencia y continuidad a toda la intervención.
El resultado son espacios cuya lectura es inmediata, pero cuya experiencia se construye de forma progresiva, acompañando los recorridos cotidianos y generando distintas percepciones según el uso.
Las baldosas recuperadas conservan la memoria del lugar, aportando textura, carácter y arraigo. Frente a ellas, los nuevos pavimentos introducen una base neutra que permite unificar el conjunto y actualizar la vivienda sin perder su esencia.
Este contraste, cuidadosamente controlado, genera un equilibrio entre permanencia y transformación. Cada material encuentra su lugar dentro del proyecto, contribuyendo a una lectura coherente donde lo nuevo no compite con lo existente, sino que lo complementa.
Dos viviendas independientes emergen sin perder su vínculo con el origen, organizadas a partir de una estrategia en la que el espacio, el color y la materia trabajan de forma conjunta para construir una nueva forma de habitar.
Porque transformar no siempre significa empezar de nuevo, sino saber leer lo existente y reinterpretarlo para multiplicar sus posibilidades, adaptándolo a las necesidades actuales sin renunciar a su identidad.